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domingo, 9 de marzo de 2014

La importancia del fondo


Al disparar nuestra cámara, no solo vamos a fotografiar el objeto que queremos mostrar, sino que también tendremos todo su entorno, o sea, el fondo. Ese acompañante incansable de todas nuestras fotos. Así que debemos prestarle un poco de atención. Muchas veces nos centramos en aquello que queremos mostrar y el fondo nos pasa totalmente desapercibido, obteniendo resultados indeseados. Hace poco, un amigo colgó una foto en Facebook y ni siquiera después de verla publicada, se dio cuenta de que la cúpula de un edificio parecía un sombrero perfectamente colocado sobre su cabeza. Por eso, es lo primero en lo que tenemos que fijarnos, debemos adquirir el hábito de hacerlo, para que nos salga de manera natural al mirar a través de nuestro objetivo. 

En la imagen  que tenemos a continuación, podría pensarse que se ha colocado a la persona deliberadamente debajo de los cuernos, para hacer una foto graciosa y si no fue así, fue un gran descuido.




¿Qué podemos hacer cuando el fondo no es el adecuado o simplemente no es lo que buscamos? Lo más fácil es que nos desplacemos nosotros y escojamos el fondo más apropiado con lo que queremos transmitir. En el caso de estas fotos, en el primer disparo, sin prestarle la más mínima atención al fondo, nos aparece el caracol entre dos tonos distintos formados por el cielo y la tierra, distrayendo nuestra atención del objeto a fotografiar. 


En la segunda foto realicé un pequeño picado pera evitar el cielo, pero el caracol perdía interés al tener un fondo con un tono demasiado parecido.

 Me quedo con la tercera fotografía, un contrapicado,  con el color azul del cielo, el caracol queda bien definido y nuestra atención se centra en él. 

De todos modos, todo ésto es muy subjetivo y va a depender siempre del gusto de la persona que dispare la cámara. Habrá quien vea más agradable la segunda foto al tener una mayor armonía de colores.

Tenemos otra opción y es abrir el diafragma al máximo, de esa manera el fondo quedará desenfocado y toda la atención recaerá sobre el sujeto, cuanto más alejado esté el fondo más desenfocado quedará.
También podemos intentar  acercarnos al sujeto o utilizar el zoom, a fin de rellenar el encuadre  y dejar fuera el fondo, o la mayor parte posible de él. Como último recurso está el desenfoque gaussiano en Photoshop, lo que suelo hacer en este caso es marcar el fondo por partes. Primero desde la zona más cercana al sujeto hasta el infinito y calo la selección con un número elevado. La siguiente selección será desde media distancia hasta el infinito y así sucesivamente, de esta manera se verá más desenfocado el final de la foto que la zona más cercana , creando un efecto más natural. Pero ya he dicho que esté sería el último recurso, siempre es mejor disparar la foto con el fondo difuminado.

Si estamos haciendo macros en la naturaleza, podremos llevar de casa alguna cartulina blanca o negra. Esto nos dará la posibilidad de escoger nuestro propio fondo e incluso nos puede ayudar a evitar el aire. Si estás trabajando en casa, esto resulta mucho más fácil, ya que podrás crearte tu propio fondo, con cartulinas, telas, etc. Yo tengo mis propios fondos, uno blanco y otro negro. En una tienda de telas, me dieron unos tubos de cartón que uní formando uno muy largo, al que pegué uno de los extremos de las telas, lo cuelgo del techo y para guardarlo tan solo tengo que enroscarlo en el tubo cuidadosamente para que no se arrugue, de esta forma, los puedo guardar sin problemas sobre cualquier armario.




lunes, 10 de febrero de 2014

Si o no al uso de photoshop


La utilización de photoshop se ha extendido de una forma antes desconocida entre los medios de comunicación. Es un tema que crea una gran polémica entre el mundo de la fotografía ¿Deberían existir límites?

Si estamos hablando, por ejemplo, de una empresa de cosmética creo que debería estar totalmente prohibido porque se está mintiendo. Nos muestran una imagen impecable, sin imperfecciones después del uso de un maquillaje o una crema hidratante. Ese retoque no se ha realizado para resaltar la belleza de la modelo, su único objetivo es engañar al público y vender el producto. O ¿Qué decir de esas melenas brillantes, lisas, sin punta abiertas, ondeando al aire por haber utilizado una marca de champú? Grandes mentiras a las que ya estamos acostumbrados. Tanto, que nadie se plantea que pudiera ser delito al tratarse de publicidad engañosa.

Yo me declaro defensora del retoque fotográfico cuando el fin no sea vender sino crear y hacer sentir bien a la persona que mira la foto. ¿Alguien se ha planteado alguna vez que un pintor sea un fraude? Creo que no. ¿Por qué cuando alguien ve un cuadro no dice: “Esto es una gran mentira, este paisaje o este rostro no muestra la realidad tal y como es”? No lo decimos porque se trata de arte y lo vemos como tal. Un pintor puede pasarse horas o días  retocando su cuadro, dejando su huella personal, para dar como resultado una obra de arte, aunque no se parezca a nada real si hablamos de cubismo o incluso arte abstracto… Sin embargo, cuando es un fotógrafo el que retoca su trabajo se le tacha de mediocre o incluso “tramposo” por transformar esa primera imagen que captó el objetivo.

Hay quien dice, que ya no hay fotógrafos sino informáticos. No cabe duda de que es necesario dominar el programa para poder llegar al resultado que buscamos, pero por muy buen informático que se sea, si no tienes el gusto o la visión clara de lo que quieres transmitir no te servirá de nada. Como el pintor que tiene las mejores y más caras materias primas, si no tiene alma de pintor y no sabe transmitir,  el resultado de su trabajo será un fracaso.

Quien dice no retocar las fotografía también lo hace, de otra manera, en el momento del disparo, ¿o acaso  no alteramos la realidad modificando  la iluminación en un estudio? Podíamos ceñirnos a la realidad del momento y hacer la foto con la luz que tengamos y  si hay un elemento que nos molesta en la fotografía ¿no lo quitamos  antes de disparar? Dejémoslo donde está, ya que esa es la realidad. Entonces, ¿solo se considera retoque cuando lo hacemos desde nuestro ordenador?


Como ya he dicho soy defensora del retoque, cuando retoco una fotografía no pretendo engañar, de hecho nunca lo oculto. Lo que trato es de crear algo a partir de una base (la foto original).  No la retoco porque crea que la original no es buena, simplemente le doy mi toque personal: las nubes me gustan contrastadas, los paisajes sin sol me gustan desaturados, con aire melancólico y si hago un retrato corrijo imperfecciones, siempre dentro de un límite, sin transformarlos en caricaturas que no tengan que ver con la realidad.


En las fotos de abajo, eliminé el entorno del avión y le exageré la boca. Cuando miré a través del objetivo vi la cara de una especie de insecto mirándome. Fue un instante, pero lo suficiente como para necesitar retocarla y enfatizar esa mirada.





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